Acabo de terminar mi primer semestre en la formación de profesores de E/LE en la Georg-August Universität Göttingen y creo que ha llegado el momento de hacer balance.
Pese a las prisas y dificultades (empecé cuando el semetre ya había comenzado y todavía no tengo ordenador en mi despacho) ha sido una experiencia muy positiva. He tenido la oportunidad de elegir los temas de mis clases y estoy muy satisfecha con el seminario sobre web 2.0 en E/LE
El otro día comentaba con una compañera de la universidad que sin duda el cambio más radical para mí este semestre había sido no
enseñar en línea.
Supongo que hay que explicar esto último con mayor detenimiento. Mi puesto en Göttingen es bastante “exótico”. Me hago cargo de la formación de profesores de español impartiendo las asignaturas de didáctica del español para los planes de estudio de Bachelor y Master. También tengo que coordinar y corregir la parte de didáctica del español de los exámenes finales de carrera. Lo que hace extraña mi plaza es que la carga de docencia y exámenes finales es la que tendría un catedrático, si lo hubiera, en didáctica del español. Es decir, que para mí está bastante claro que estoy aceptando una plaza de docencia a precio de saldo. (Un catedrático costaría más del doble)
En esas circunstancia y con plena conciencia de la precariedad en el ámbito universitario alemán decidí desde el principio no regalar horas de trabajo a la universidad. Si me pagan por 10 horas de docencia, tutorías para los alumnos y exámenes es exactamente eso lo que va a tener. El e-learning no entra en el contrato.
Así que en contra de mis costumbre este semestre no he trabajado con Moodle y he utilizado para cuestiones puntuales la plataforma Edu 2.0
Después de tres años acostumbrada a entender la preparación de actividades en línea, la moderación en foros, la digitalización de material y un largo etcétera como una parte más de la docencia, este semestre de clases “cara a cara” ha resultado una liberación.
Sólo después de un semestre prerarando clases únicamente presenciales me he dado cuenta de la enorme carga de trabajo que supone la docencia universitaria en modelo de “blended learning”.
El resultado es a la vez emocionante y descorazonador. Ahora tengo más tiempo libre del que he tenido nunca en mis seis años de experiencia profesional. También considero que podría realizar mi trabajo de forma más eficaz si invirtiera tiempo en en la enseñanza en línea. Lo deprimente del caso es que sé que matándome a hacer horas extras y dedicando mi tiempo a mejorar la atención personalizada a los estudiantes en línea sólo voy a conseguir una cosa: tener menos vida personal y probablemente un caso agudo de síndrome del “burn-out”. Realizar de forma más eficaz mi trabajo no me va a reportar ninguna mejora en mis condiciones laborales (ni en salario ni, en seguridad del puesto de trabajo)
Creo que esa es una terrible realidad de la que no se dan cuenta las instituciones ni los organismos oficiales al proponer planes de fomento del e-learning. Siempre sale perdiendo el profesor. Siempre hay dinero para ordenadores, becarios, pantallas planas y se olvidan de lo más importante: incentivar al profesor. Quien se entusiasma y dedica su tiempo a preparar materiales en línea o a motivar y orientar de forma más personalizada a sus alumnos por medio del ordenador no verá este tiempo reconocido como tiempo de trabajo. El e-learning en la educación está por el momento condenado al diletantismo en Alemania (continuará…)
Febrero 1, 2008
Febrero 7, 2008 at 11:52 am
Para mi lo que mejor me funcina es un modelo blended con un 80% presencial y un 20% en linea. Así el centro esta en la interacción persona persona cara a cara y la parte de e-learning como soporte, no como centro de ello.
Animo
Febrero 7, 2008 at 1:20 pm
Jo, vaya, tienes toda la razón… Me has dejado un tanto chafado, porque yo estoy empezando a dedicar mucho tiempo a este tipo de b-learning, y me doy cuenta de que es todo por pura pasión de hacer cosas nuevas y mejores… Pero… es verdad que no te lo paga nadie. Es la solución reprimirse a uno mismo y no hacer horas extras gratis, difícil cuando te gusta tu trabajo.
Un gran saludo
Carlos
Febrero 7, 2008 at 1:21 pm
Perdón… faltan los signos de interrogación: ¿Es la solución…?
Era una pregunta claro.
Febrero 7, 2008 at 2:06 pm
Gracias por los comentarios. Simplemente quería compartir una reflexiones sobre una situación que me parece muy injusta. He trabajado tres años con un modelo de blended learning (50% presencial/50% actividades en Moodle
Tengo experiencia también en la gestión de proyectos y búsqueda de financiación y me da rabia comprobar como siempre hay dinero para el fomento del e-learning pero nunca se dedica a mejorar la situación de las personas que lo hacen posible con su entusiasmo.
Comprar pantallas planas, Beamer, licencias
de software innecesarias y prohibitivas nunca es un problema.
En cambio, es muy difícil retribuir las horas que le dedica un profesor. Eso me parece una gran injusticia que no parece que se vaya a solucionar.
Coincido con Carlos en que estas cosas se hacen por compromiso con tu trabajo, por curiosidad, por entusiasmo… Tampoco tengo una respuesta y me quedo con lo signos de interrogación del último comentario. ¿Merece la pena?
Febrero 8, 2008 at 8:37 pm
Me parece una reflexión muy inteligente. A veces hay que tomar distancia para saber saber cuándo merece la pena usar qué herramientas y cuándo no.

Desde luego para hacer lo mismo de siempre, me da igual una pizarra de tiza, un power-point, unas fotocopias…
Colgar un pdf en un aula virtual o dejar las fotocopias en la copistería viene a ser lo mismo.
Pero si me interesa (a mí, a mi centro y sobre todo a mis alumnos), hacer las cosas de otra manera, ahí tengo las TICs y tengo que tener también los recursos necesarios, o al menos imprescindibles. Me lo tengo que currar, claro, pero no sólo yo, también mi centro y mis alumnos.
¿O a lo peor es que la innovación no le interesa a nadie: es todo pura fachada?
Me parece un artículo que da qué pensar.
Febrero 28, 2008 at 1:02 pm
El tema del e-learning desde luego tiene trabajo, pero al principio, en mi opinión hay conceptos que olvidamos y que permiten reducir el tiempo enormemente, claro está que para reducir ese tiempo hay que usar los conceptos no sólo conocerlos (compartir, intercambiar…) ¿Sabes en que consiste la creación de objetos scorm? ¿Realizas actividades de trabajo en grupo? Yo fabriqué con ayuda de mis alumnos y con tareas cooperativas una base de datos de 100 preguntas tipo test en un par de horas. Lógicamente si todo tiende a guardar lo que uno fabrica así nunca vas a acabar de trabajar (de más se entiende). Yo por mi parte llevo tiempo haciendo cursos, sin embargo, el tiempo se ha reducido bastante: 1º Porque busco en internet 2º. Porque reutilizo material de otros compañeros. Por mi parte el e-learning debe utilizarse en su justa medida, el hecho de llenar clases no lleva a ninguna parte. No hay que abusar ni de una metodología ni de otra.
¿Qué opináis?
Saludos.
Febrero 28, 2008 at 1:40 pm
Absolutamente de acuerdo en todo lo que comentas.
Moodle es para mí una herramienta eficaz para compartir y rentabilizar el trabajo de los docentes. Desde que trabajo con Moodle todos mis cursos y los de mis compañeras han estado siempre abiertos sin contraseña para poder intercambiar impresiones. También hemos trabajado siempre con repositiorios comunes de actividades. No mucho con SCORM porque todas trabajábamos en la misma instalación y podíamos importar directamente los cursos.
Pero incluso compartiendo y reutilizando contenidos ofrecer cursos con Moodle en una universidad supone muchas más horas de trabajo que hacerlo con pizarra, papel y “Semesterapparat”.
Tal como yo enfoco mi trabajo como docente de lenguas incluso impartiendo un curso “reutilizado”, es decir, sin tener que elaborar material nuevo, se genera trabajo para el docente. Yo enseño lenguas extranjeras, y sonb cursos en lo que más importante que los materiales es la gestión de la comunicación, la moderación en el sentido de Gilly Salmon. La tutorización de cursos en línea, el trabajo de moderación no está reconocido en mi ámbito laboral y no cuenta como horas de trabajo.
Febrero 29, 2008 at 9:19 am
Pues entonces estamos de acuerdo ambos. Como conclusión deduzco y, corrígeme si no estoy en lo cierto, que al final es todo cuestión económica y, puesto que no te ves recompensada con tus retribuciones, te has visto obligada a volver al sistema tradicional de la enseñanza. Pensaba que en Europa era todo más distinto a como funcionan las cosas en España ¿Me equivoco?.
Febrero 29, 2008 at 9:30 am
Te equivocas. No se trata solo de una cuestión económica. Se trata de una cuestión estructural en ámbito universitario alemán. En muchas universidades se intenta promocionar el E-learning y me canso de ver cómo todos los proyectos que veo ignoran sistemáticamente el papel del docente. En lenguas extranjeras de forma más pronunciada que en cualquier otro ámbito no se trata de ofrercer contenidos sino de promover la interacción y ese tipo de tarea no se puede realizar de forma autómatica, ni dejarlo en manos de becarios.
Lo que qería comentar es lo erróneo, en mi opinión de las estrategias de implatanción del e-learning en la universidad alemana.
Sin darse cuenta están devaluando las figura del docente y empeorando las condiciones laborales de los que se apuntan al e-learning ¿Se puede tener éxito así?
P.S: Por suerte nadie se ve obligado a volver a lo que no quiere. La libertada académica es enorme aquí. No me gusta StudIP, la plataforma oficial de la universidad y hasta que encuentre una solución de hosting para Moodle en Göttingen ofrezco algunos cursos de forma limitada en Edu 2.0
Marzo 3, 2008 at 7:28 am
Sin duda alguna la máquina está para ayudar a aprender no para sustituir al docente. Suerte.
Marzo 7, 2008 at 11:04 am
Estoy de acuerdo que la máquina está como soporte, y el utilizar las tecnologías, ya sean plataformas, blogs, documentos y demás herramientas es casi fundamental en estos tiempos.
Yo soy bastante partidaria en esto, sin embargo, el convencer a profesores de su uso es una batalla constante. A pesar de las ventajas que esto supone, es casi una pesadilla. Estar pasando de una plataforma a otra, de un sistema a otro para ver con cuál se sienten más cómodos. Pero, como menciona Victoria, no existe motivación alguna. Si esto implica que tengan que aprender más (ya que muchos son mayores y no se quieren aventurar en esto) o que tengan que disponer de mayor tiempo, inuido en el mismo paquete… no tenemos mayores esperanzas.
El aprendizaje colaborativo es escencial, como mencionaron anteriormente, pero también habrá que ver alguna vía en la cual haya un equilibrio, tanto educativo como de “esfuerzo” por parte de los desarrolladores y profesores.
Muchos de nosotros lo hacemos por “amor al arte” y podemos pasar hooooras en ello… pero los que no lo sienten así… los que no invierten ni dinero, ni tiempo, ni esfuerzo…
¿De qué manera se les podría convencer?
¿Cuáles son las ventajas que ellos tendrían?
Nada, por lo pronto en un par de horas, tengo que dar un curso a profesores y directores de departamento de la nueva plataforma que han implantado aquí… Same all.
Junio 15, 2008 at 9:53 am
Pues obligándoles, no es reponsabilidad tuya, pero alguien les tendrá que apretar.