Últimamente pienso bastante en el diseño de cursos de formación de profesores a distancia y he llegado a la conclusión de que hay que evitar el modelo “lentejas”
Me explico:
Llamo modelo “lentejas” al curso de formación de profesores que el plateamiento sigue el conocido refrán “Lentejas, si quieres las comes y si no, las dejas”. Es decir, no existen alternativas a las actividades planteadas por absurdas o poco productivas que resulten éstas.
En cursos de formación de profesores creo que no hay que subestimar a los alumnos que toman parte. Un tutor/diseñador/formador de profesores en línea debe ofrecer alternativas porque en estos cursos la experiencia y el nivel de conocimientos sobre el tema no suelen ser homogéneos.
Una de las principales ventajas de la enseñanza en línea es que permite flexibilizar e indicidualizar la enseñanza.
A partir de ahora voy a desconfiar de cualquier curso/programa de formación que en su diseño no tenga previstos diferentes itinerarios formativos.
Hay que confiar en los profesores que toman parte como alumnos en estos cursos y creer que pueden y deben ser responsables de su propio aprendizaje y elegir lo que más le insteresa. Si no volvemos a la “enseñanza frontal virtual”, que no me parece recomendable.

Julio 25, 2007 at 3:08 pm
Jeje, modelo lentejas. ¿Qué dice FG de esto?
Tomo nota de estas ideas para mi panfleto “Contra el AVE” (en preparación)
Julio 25, 2007 at 3:31 pm
Espinoso tema, porque precisamente este post surge de una conversación con él, en la que no pude convencerle de lo nocivo que es el “modelo lentejas”.
Julio 26, 2007 at 4:00 pm
Victoria, está claro que tú sabes lo que dices y yo sólo lo que leo, pero lo de “actividades a la carta” no me parece muy lógico si se trata de cursos de formación que van a expedir un mismo certificado a todos los participantes…
Si uno de los problemas es la gran diferencia de nivel entre los participantes, supongo que la solución sería pedir ciertos requisitos previos… ¿No será la excesiva comercialización de todos estos cursos de posgrado el verdadero problema?
Saludos cordiales.
Julio 26, 2007 at 5:19 pm
Supongo, por lo que dices (“no existen alternativas a las actividades planteadas por absurdas o poco productivas que resulten éstas.”) que lo has sufrido en tus propias carnes, igual que yo- de hecho estoy pensando si no habremos hecho el mismo master… La cosa ahí está en diseñar bien las actividades, sea presencial el curso o no.
El principal problema que le veo yo a la enseñanza virtual es que no se aprovechan bien las herramientas de las que se dispone.
Si pienso en el master en concreto, algo básico como los foros- el espacio en el que se supone que debería producirse el debate que surge en una clase normal- estaban infrautilizados y servían esencialmente para colgar una y otra vez la “opinión sobre dos de las actividades de tus compañeros”, que además en pocas ocasiones daba para más de un “totalmente de acuerdo, me ha parecido estupendo…”
Por eso creo que la cuestión es diseñar buenas actividades, que el profesor haga bien su trabajo, impulse y fomente la conversación que no puede tener lugar “en vivo y en directo” y abra líneas de trabajo para profundizar en otras direcciones, y que los alumnos pongan algo de su parte (o sea, que también hagan su trabajo) y sean críticos y ceativos… ¿Es mucho pedir?
Mi hermano decía: “lentejas, si las quieres las tomas, si no, las dejas, y si no, te las metemos por las orejas”. Pues eso.
Saludos
Julio 27, 2007 at 10:47 am
me encantó el modelo lentejas….verdaderamente expresivo….
Julio 27, 2007 at 2:44 pm
Hola Leonor:
Gracias por el comentario. Efectivamente la mercantilización de la oferta formativa es parte del problema, pero lo que me parece más grave es la poca calidad de muchos de los cursos que se ofrecen. Evaluar con criterios objetivos la formación de profesores es uno de los temas que me interesan y preocupan desde hace tiempo.
A lo que me refería con mi comentario es la ausencia de iniciativa o responsabilidad en su propio aprendizaje de los profesores-alumnos en este tipo de programa. Si la enseñanza está realmente centrada en el alumno los alumnos debería poder elegiro ayudar a dar forma a parte del programa. Esto puede hacerse por medio de itinerarios diferentes o simplemente ofertando un porcentaje de actividades obligatorias para obtener el crédito de un curso, para que el alumno tenga la posibilidad de dejar de lado otras actividades que no considere estimulantes, y no obstante aprobar el curso. ¿Me explico? Ahora no tengo mucho tiempo para sentarme a escribir de forma estructurada, pero en cuanto pueda retomo el comentario y respondo con más calma, Leonor
Julio 27, 2007 at 8:12 pm
Creo que me hago una idea de a lo que te refieres, aunque -por edad y situación personal- no he tenido nunca, ni creo que lo vaya a tener, acceso a este tipo de cursos de especialización.
Aun así, créeme que el tema me parece muy interesante y cualquier debate público -aparte de los bienvenidos parabienes y felicitaciones- para mejorar la oferta me parece estupendo!!!