Foto de David Arcos

Últimamente pienso bastante en el diseño de cursos de formación de profesores a distancia y he llegado a la conclusión de que hay que evitar el modelo “lentejas”

Me explico:
Llamo modelo “lentejas” al curso de formación de profesores que el plateamiento sigue el conocido refrán “Lentejas, si quieres las comes y si no, las dejas”. Es decir, no existen alternativas a las actividades planteadas por absurdas o poco productivas que resulten éstas.

En cursos de formación de profesores creo que no hay que subestimar a los alumnos que toman parte. Un tutor/diseñador/formador de profesores en línea debe ofrecer alternativas porque en estos cursos la experiencia y el nivel de conocimientos sobre el tema no suelen ser homogéneos.
Una de las principales ventajas de la enseñanza en línea es que permite flexibilizar e indicidualizar la enseñanza.
A partir de ahora voy a desconfiar de cualquier curso/programa de formación que en su diseño no tenga previstos diferentes itinerarios formativos.
Hay que confiar en los profesores que toman parte como alumnos en estos cursos y creer que pueden y deben ser responsables de su propio aprendizaje y elegir lo que más le insteresa. Si no volvemos a la “enseñanza frontal virtual”, que no me parece recomendable.